Me gustan las flores pero recibí las que no quería recibir.
Sin nombre del destinatario, desde el auto blanco de un desconocido que tenía de copiloto a una mujer que yo no conocía.
Me asusté de primera impresión y me asombre y me sentí peor cuando leí la misiva. El auto, no partió de inmediato su marcha, según yo, avisaba que la misión "se había cumplido".
Comenzaba la pesadilla, que significa para una mujer como yo recibir un ramo de flores blancas, con una misiva de amor cebolla, que algún hombre debe haber escrito, más bien copio de una película (lo decía textual).
Ingenua, tonta y destupida. Pensé que eran de mi amor correspondido, pero no, eran de quizás qué desconocido y hombre que se dio el trabajo de invertir su dinero en rosas blancas.
¿Cómo sabe mi dirección? ¿Cómo sabe mi nombre y apellido? ¿Cómo se atreve a venir a mi casa a dejarme flores?
Me sentí acosada, hostigada, vulnerada. Mi espacio, el lugar que se supone que es el más seguro, recibía un regalo departe de el que puede ser un acosador, un psicópata o un simple fan.
Converso con cientos de persona cada fin de semana pero ¿por qué me enviarían flores? ¿Quién habrá pensado que podía una parte de mi sentirse atraída por el?
Que flores mas feas, que mal me hicieron sentir, mis papas las botaron y por favor, nunca más me envíen flores así.
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